A veces simplemente me gustaría ver, sentir o leer el corazón de la gente.
Saber que hay dentro y cómo es...
Un corazón de madera, o quizás echo de metal.
Puede que los encontrara echos de pluma o simplemente de brasas ardientes.
Incluso corazones echos de espuma de mar.
Sabría si existen corazones de lodo, fangosos y oscuros.
Descubriría los corazones aterciopelados, rugosos y ásperos.
Corazones translúcidos echos del cristal más fino y delicado.
Corazones de chocolate, de miel.
Corazones de otoño.
Corazones de lluvia.
Corazones de todos los colores... con miles de reflejos distintos y juegos de luces.
Así no habría mal entendidos, ni mentiras, ni falsedad...
Así miraríamos nuestros corazones.... solo corazones.

No hay comentarios:
Publicar un comentario